<---- ¡Ella es la culpable!* De todos mis desvelos...
* De todas mis angustias...
* De todos mis pesares...
<---- ¡Ella es la Pequeña Jay!
Y ella es la causa de esta entrada en el blog.
Me explico:
Si bien la biología no está a mi favor, es mi hija adorada. Esto quiere decir que aquí hubo chanchullo, y por lo tanto hay un EX que anda volando por el hiperespacio y que tengo que soportar una vez al año... Y resulta que el S.O.B. dijo que ya no paga la colegiatura de la Pequeña.
Y que me enojo.
Y que ahora la pago yo, faltaba menos... Y La Familia (acento italiano, please!) ya se cooperó para la reinscripción a la escuela de la bodoquita... ¡Y me siento feliz! ¡FELIZ! ¡LIBRE!
Y quiero agradecer, de todo corazón, a todos los que nos han ayudado a superar este traspié, y decirles que sin su apoyo y ayuda no hubiéramos podido hacerlo.
Ahora a trabajar, que el mundo no se va a acabar, y porque tengo una escuincla preciosa por la cual levantarme todas las mañanas (sin demérito alguno a la Gordita Adorada y al Bodoque Terrible, ¿ok?).
Me despido con una reflexión sesuda y profunda (¡aunque mi Gordita diga que me estoy metiendo cosas extrañas!):
- ¿Verdad que es bien bonito tener por fin mis responsabilidades completas?
¡Se portan!
¡Se lo lavan!
