el pipiripinpinpin, el poporoponponpon... a mí me gustaaaa!!!!
Y a la Pequeña Jay le gusta Franco... ¡¡¡¡Maldita sea!!!!
Érase que se era un padre feliz con su pequeña hijita... y a la hijita le dió por crecer... y la cosa se fregó.
Ayer por la tarde los pequeños monstruos que me tocó domar e integrar a la sociedad estaban desatados... completamente...
Ellos jugaban con Andrea, la vecinita del depto. 16, y al Bodoque Terrible se le ocurrió la fantástica idea de hacer un "mooning" a la vecinita (para aquellos lectores no familiarizados con el término, un "mooning" consiste en la exposición sorpresiva del trasero, con la intención de que aquel que ha sido "mooned" se sonroje y se considere insultado - en una clara referencia a la expresión "kiss my ass").
Obviamente el Bodoque fue severamente reprendido, ya que esa es la clase de comportamiento que no se considera apropiada (a menos que uno sea un adolescente norteamericano). A mitad del regaño, cuando la Gordita Adorada y yo nos esforzábamos por que el Bodoque comprendiera por qué lo que hizo es una grosería, la Pequeña Jay entró a la casa, y declaró:
- Yo sólo le enseño el trasero a Franco... ¡¡es que me gusta mucho!!
- ¡¡¡¡¡JAAAAAYYYY!!!! (mgpf... mgpfff...) ¡¡No tienes porque andarle enseñando el trasero a NADIEEEEEEEEE!!!!!!!! ¡¡¡¡AUNQUE TE GUSTE MUCHOOOOOO!!!!!!!
En ese momento ni mi mujer ni yo pudimos contener la risa, y nos doblamos en el sillón...
Perdimos la compostura, perdimos cuaquier atisbo de respeto por parte de nuestros hijos, y perdimos la esperanza de que no se conviertan en exhibicionistas...
Y Franco salió ganón...
¡¡Maldita sea!!
¡Se ven!
PD 1: No anden enseñando el trasero, porfa... ponen un mal ejemplo, y pueden terminar en el bote...
PD 2: Espero que el comentario de la Pequeña sólo haya sido para que su hermano pudiera esquivar el regaño... cuando confabulan juntos, no hay quien los detenga...
PD 3: Espero que nadie rompa mi mundito de ilusión...
viernes, junio 24, 2005
jueves, junio 16, 2005
¡Maldita Sea! ¡El verano ya casi llega!
¡Falta una semana para que la Pequeña Jay y el Bodoque Terrible salgan de vacaciones!
¡Y mi Gordita Adorada va a estar en su curso propedéutico en la Universidad!
¡Y yo estoy cambiando de trabajo!
La maldición china que me aplicaron está, definitivamente, más sana que nunca... Me están tocando tiempos muy, muy interesantes.
No se si saldré de vacaciones en algún momento, pero sí sé que estos dos meses serán de locos... me voy a divertir horrores tan sólo con intentar poner en orden las actividades diarias.
Les mantengo al tanto del desarrollo de esta época de "descanso".
¡Abacho, becho! (excepto a los que tengan exceso de vello facial)
Se ven!
¡Y mi Gordita Adorada va a estar en su curso propedéutico en la Universidad!
¡Y yo estoy cambiando de trabajo!
La maldición china que me aplicaron está, definitivamente, más sana que nunca... Me están tocando tiempos muy, muy interesantes.
No se si saldré de vacaciones en algún momento, pero sí sé que estos dos meses serán de locos... me voy a divertir horrores tan sólo con intentar poner en orden las actividades diarias.
Les mantengo al tanto del desarrollo de esta época de "descanso".
¡Abacho, becho! (excepto a los que tengan exceso de vello facial)
Se ven!
lunes, junio 13, 2005
Batalla Campal No. 2
Fue una Batalla Campal, la segunda de muchas por venir.
El resultado: La Mini-Familia (1) - Las Cucarachas (0)
Este fin de semana fue la 2a. fumigada semestral de la casa. Al filo de las 11 de la mañana del sábado comenzó el movimiento: saca todo de la cocina, empaca en bolsas plásticas selladas, despeja alacenas, separa muebles, saca perro, niños y mujer; sella ventanas y puertas, esparce insecticida en cantidades industriales y emigra a Tepoz por 36 horas.
Ayer domingo regresamos al filo de las siete de la tarde: deja niños con su abuela, abre casa, prende ventiladores y empieza a revisar si tuviste éxito...
¡Malditos Bichos!
Las desgraciadas mutantes nomás no se murieron, así que tuve que compar otra botella de insecticida y rociar nuevamente, matando a los malditos bichos al por mayor con cualquier instrumento a mano (incluyendo a veces, la misma mano - que posteriormente tuvo que ser lavada con cloro).
A eso de las 9 de la noche el éxito ya era franco: los pisotones, chanclazos y rociadas habían acabado con gran parte de la población de 6 patas. El problema era que ya andábamos medio mareados y como que movíamos las patitas en la misma forma espasmódica que ellas. Después de lavar todo con cloro, para asegurar la desinfección, procedimos primero a ir por los niños, para que ya se durmieran y dejaran de dar lata, y después a lavar toda la loza, ollas, platos, cubiertos, electrodomésticos y demás parafernalia que cabe en una cocina.
NOTA: aprovechando la desinfección, se hizo limpieza a profundidad del área, lo que resultó en una bolsa de basura gigante, como de 40 kilos, que hube de llevar (con ayuda del Pater) al contenedor de basura cercano a casa (Nunca imaginé que en una cocina tan pequeña cupiera tanta porquería...).
Acabamos a las 12 y media de la noche, con la casa apestando a cloro y nosotros a mugre, por lo que hubo que hacer desinfección profunda de nuestra anatomía antes de dormir. A eso de la 1 de la mañana por fin caímos rendidos en la cama y, para variar, no me pude dormir de tan cansado que estaba. La Gordita Adorada se coaguló de manera casi inmediata.
Hoy a las 8 de la madrugada logré arrastrarme fuera de la cama y llegué al trabajo en calidad de zombi, estado que espero permanezca hasta las 5 de la tarde, cuando pueda ir a casa y luego a dar clases (las dos cosas a las que les tengo verdadero gusto).
A ver cuanto nos dura el gusto de estar libres de bichos...
Se ven!
El resultado: La Mini-Familia (1) - Las Cucarachas (0)
Este fin de semana fue la 2a. fumigada semestral de la casa. Al filo de las 11 de la mañana del sábado comenzó el movimiento: saca todo de la cocina, empaca en bolsas plásticas selladas, despeja alacenas, separa muebles, saca perro, niños y mujer; sella ventanas y puertas, esparce insecticida en cantidades industriales y emigra a Tepoz por 36 horas.
Ayer domingo regresamos al filo de las siete de la tarde: deja niños con su abuela, abre casa, prende ventiladores y empieza a revisar si tuviste éxito...
¡Malditos Bichos!
Las desgraciadas mutantes nomás no se murieron, así que tuve que compar otra botella de insecticida y rociar nuevamente, matando a los malditos bichos al por mayor con cualquier instrumento a mano (incluyendo a veces, la misma mano - que posteriormente tuvo que ser lavada con cloro).
A eso de las 9 de la noche el éxito ya era franco: los pisotones, chanclazos y rociadas habían acabado con gran parte de la población de 6 patas. El problema era que ya andábamos medio mareados y como que movíamos las patitas en la misma forma espasmódica que ellas. Después de lavar todo con cloro, para asegurar la desinfección, procedimos primero a ir por los niños, para que ya se durmieran y dejaran de dar lata, y después a lavar toda la loza, ollas, platos, cubiertos, electrodomésticos y demás parafernalia que cabe en una cocina.
NOTA: aprovechando la desinfección, se hizo limpieza a profundidad del área, lo que resultó en una bolsa de basura gigante, como de 40 kilos, que hube de llevar (con ayuda del Pater) al contenedor de basura cercano a casa (Nunca imaginé que en una cocina tan pequeña cupiera tanta porquería...).
Acabamos a las 12 y media de la noche, con la casa apestando a cloro y nosotros a mugre, por lo que hubo que hacer desinfección profunda de nuestra anatomía antes de dormir. A eso de la 1 de la mañana por fin caímos rendidos en la cama y, para variar, no me pude dormir de tan cansado que estaba. La Gordita Adorada se coaguló de manera casi inmediata.
Hoy a las 8 de la madrugada logré arrastrarme fuera de la cama y llegué al trabajo en calidad de zombi, estado que espero permanezca hasta las 5 de la tarde, cuando pueda ir a casa y luego a dar clases (las dos cosas a las que les tengo verdadero gusto).
A ver cuanto nos dura el gusto de estar libres de bichos...
Se ven!
lunes, junio 06, 2005
Down Memory Lane...
Hoy por la mañana en la oficina surgió un plática, de esas de oficina, en donde el Charly comentaba sobre los avances tecnológicos y lo que les iba a tocar a nuestros nietos. Entonces recordé dos anécdotas íntimamente conectadas en mi historia personal, y que no puedo dejar pasar:
1. Su servilleta contaba con tiernos 6 o 7 años de edad, cuando un sábado por la mañana me encontraba viendo caricaturas en la TV, sentado en la cama con el Pater Familis (en aquellos días no había control remoto, y uno se tenía que levantar para ir hasta la tele y cambiar el canal... tampoco había TV por Cable, así que sólo teníamos 6 canales...) y tiernamente pregunté:
MORALEJA: No se que clase de tecnología les va a tocar a mis nietos, pero sí estoy seguro de algo... Se van a encargar de hacer sentir a mis hijos como bestias ante-diluvianas. Es poco consuelo, pero el ciclo de la vida es divertido tanto hacia atrás como hacia adelante.
Un abrazo a todos los que me importan, y a los que no, pues no.
1. Su servilleta contaba con tiernos 6 o 7 años de edad, cuando un sábado por la mañana me encontraba viendo caricaturas en la TV, sentado en la cama con el Pater Familis (en aquellos días no había control remoto, y uno se tenía que levantar para ir hasta la tele y cambiar el canal... tampoco había TV por Cable, así que sólo teníamos 6 canales...) y tiernamente pregunté:
- Oye papá, ¿cuando eras niño cuál era tu caricatura preferida?
- La respuesta fue simple: Gatito (así me decía mi Pater, porque me le arrebujaba como tal), cuando yo era niño, no había televisión...
- ¿No había televisión??? ¿Y ya había teléfono?
- Oye papá, ¿cuando eras niño cuál era tu página web favorita?
- La respuesta fue simple: Chaparra, cuando yo era niño, no había internet...
- ¿No había internet??? ¿Y ya había televisión?
MORALEJA: No se que clase de tecnología les va a tocar a mis nietos, pero sí estoy seguro de algo... Se van a encargar de hacer sentir a mis hijos como bestias ante-diluvianas. Es poco consuelo, pero el ciclo de la vida es divertido tanto hacia atrás como hacia adelante.
Un abrazo a todos los que me importan, y a los que no, pues no.
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