Los niños decretaron, bajo el influjo de algún alucinógeno ilegal - seguramente proporcionado por Bob Esponja -, que su cuarto debía ser re-decorado con tema marino. Obviamente, la idea también fue de mi mujer, ella fue quien les vendió la idea... no soy menso, aunque a veces la cara no me ayude.
Entonces, la decoración de granja con su vaca, granjero, pollitos y patito se va a Chihuahua a un baile.
Y la 3 de Mayo (colonia de Cuernavaca donde se concentran las tiendas de figuritas de cerámica) se convierte en proveedora oficial de pececitos, tortugas y demás parafernalia.
Y Aurrerá se apuntó como patrocinador oficial de pinturas.
Y mi señora de declaró como la diseñadora de la decoración.
Y yo fui reclutado como mano de obra tercermundista.
Y mi fin de semana de descanso se fue al caño.
Llegó el sábado y comenzó la obra... después de que me hice pato medio día, intentado retrasar lo inevitable... a sacar las cosas del cuarto y poderlas en la sala, el comedor, mi recámara y demás espacios disponibles.
- A ver, vamos a hacer la mezcla de colores... - dijo mi gordita.
- Amore, ¿cuál es el diseño?
- Pues el mar...
¡Soy un idiota! ¡El mar, por supuesto!
- ¿Cuál? ¿El Caribe, el Atlantico Norte, el Pacífico, un atolón en el Índico, la Gran Barrera australiana?
- Pues el mar...
- Me refiero a qué tipo de mar quieres pintar: en azules claros, en verdes, en azules oscuros...
- En azul verdoso, así como azul turquesa...
- ¿Con cambios de color según la profundidad?
- ¡Sí!
Y el interrogatorio e intercambio de ideas sobre a qué altura pintar, si el techo iba de color o no, si íbamos a poner gaviotas, si cambiábamos las camas de lugar, si tirábamos los juguetes viejos aprovechando que íbamos a reordenar todo, si quitábamos las repisas de los peluches, etc, etc, etc, siguió durante una media hora. Luego vino la discusión sobre el tono exacto de azul a usar en cada nivel... Según yo el azul es azul es azul, pero resulta que el azul turquesa se iba a degradar pasando por un azul cielo y terminando en un azul no oscuro, pero tampoco claro, sino más bien marino...
Una vez decidido el rango tonal comenzó el trabajo de verdad: pintar, pintar y pintar hasta las 12 de la noche. Y nos faltó un pedazo, porque se acabó la mezcla exacta del azul no oscuro, sino más bien claro tirándole a marino...
Entonces fuimos a descansar con los niños en nuestra recámara, porque la suya apestaba a pintura fresca. Acomodamos unas colchonetas, edredones y cobijas junto a nuestra cama y los acostamos ahí, bajándolos de nuestra cama, que habían usurpado desde las 12 del día.
A las 2 de la mañana el Bodoque Terrible anunció que le dolía el tobillo y que el suelo era muy duro para dormir, aún con 10 cm de colchoncito. Le cedí mi espacio, el puse Pomada Mágica Para Dolores Imaginarios (POMAPADI), también conocida en el bajo mundo como Vaporrub y me acosté a nivel de cancha.
Ahí empezaron los verdaderos problemas (todo lo anterior es relativamente normal y ya estoy acostumbrado).
El bodoque mide 1.06 mts y se cubre con una cobija de 1.2 mts. Yo mido 1.85 mts.
A las 4 de la madrugada ya no aguantaba el frío y, por más que me puse pants gruesos y me hice rollito con la mantita en forma diagonal, me empezó a doler la pierna descubierta y la espalda se negó a acomodarse en 10 cm de colchón reducidos y compactados a 2 cm por 80 kilos de peso.
Y el Bodoque Terrible decretó que quería una mamila. Y ya no había leche. Y lloró porque quería que yo me fuera a la tienda por leche a las 4:30 de la madrugada.
Y pensé "Si hubiera pedido chelas, sí me lanzo al OXXO de 24 hrs."
Y lo mandé por un tubo: me hice el dormido y le dejé el paquete a mi mujer. Debo aclarar que era una venganza justa, normalmente el que se hace cargo de los chamacos durante la noche soy yo, pero me sentía tan fregado que consideré necesario que la balanza kármica se equilibrara un poco.
A las 8:00 am del domingo los enanos despertaron en automático y pidiron de desayunar. No fui por leche, porque en realidad sí había, sólo era cosa de que no me quería levantar a las 4 de la mañana... Desayunaron y desocuparon la cama. Me arrastré hasta el lecho conyugal y me quedé dormido hasta las 10, cuando fui abruptamente despertado por los gemidos de dolor de mi compañera de vida... el laxante estaba haciendo efecto... y siguió haciendo efecto, y siguió, y siguió... sin resultados claros, porque sólo produjo retortijones y dolores contínuos durante todo el día. Creo que lo que necesita es algo más fuerte, tal vez de potencia industrial.
Y comenzó la finalización de la decoración: a rehacer el azul y terminar la pared, luego a poner clavos, colgar pececitos y acomodar muebles.
Como a las 6 de la tarde terminamos y los niños usurparon su territorio nuevamente, bajo las estrictas intrucciones de "PROHIBIDO": poner los pies en la pared, las manos en la pared, los lápices fuera de su estuche y cerca de la pared, agarrar los pececitos de cerámica, mover las camas cerca de la pared, tocar las puertas del clóset con las manos sucias, ver chueco la pared, y demás.
Y por fin pude descansar.
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1 comentario:
Comprensible mortal, si no conociera a tus pequeños guerreros diría que los matizas como Orcos salidos directamente del Efebo, pero "afortunadamente" tienes esas bendiciones.
Besos a los 4.
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