miércoles, marzo 16, 2005

¡Llegaron las Boletas!

Hoy a las 8 de la madrugada sucedión lo inevitable: hubo que ir a recoger las boletas de calificaciones de la Pequeña Jay. Ya conocímos las aciagas noticias, pues ayer la Pequeña nos hizo un dramón marca Jay porque, según ella, iba a reprobar Conocimiento del Medio y Matemáticas, mínimo con 5.
Y además, mi Gordita Adorada por poco y se descuenta a la maestra de la Pequeña, porque la regañaron ya que la enana no hace la tarea completa...
Resulta que, para variar, la Pequeña se distrae con la mosca que vuela a dos kilómetros de distancia, ya quiere salirse de clases cerca de las 2 de la tarde y "se me olvida, papito guapo, fuerte, inteligente y preciosooooo".
A pesar de la efectiva terminación de la "o" alargada, que ella sabe que es la forma adecuada para hacerme la barba, la enana y yo tuvimos una conversación muy, muy, muy seria sobre sus responsabilidades: ir a la escuela, hacer su tarea y ordenar su cuarto (no me parece excesivo para una niña de 8 años... yo nomás tengo que mantenerlos, arreglar sus broncas sentimentales, ser ingeniero hidráulico - ¿le abres al agua caliente? ¡Quema, mejor al agua fría! Etc, etc. - asesor fianciero, amigo, padre, cómplice, pareja, lavandero, cuidador de perro y demás funciones propias de mi sexo, más lo que se acumule esta semana...).
Después de verificar que el barbeo no iba a funcionar y que no tenía explicación alguna sobre su comportamiento, se me puso a llorar amargamente, al mas puro estilo de Libertad Lamarque:
- Voy a reprobar... ¡Buaaaaaaaaaaaaaa! ¡Buaaaaaaaaaaaaaaaaa! ¡Y mi mamaaaaaaaá me va a regañaaaaaaaaar! ¡Y te vas a enojar conmigoooooooooooooo! ¡Buaaaaaaaaaaaaaaaaaa! ¡Y me van a castigaaaaaaaaaaaaar!
- ¿Y te lo mereces?
- ¡Siiiiiiiiiiiiii! ¡Buaaaaaaaaaaaa!
- ¿Y qué tienes que hacer para que esto no vuelva a suceder?
- ... (Silencio Absoluto©, el mejor aliado del niño que no quiere responder...)
- ¿Entonces, qué vas a hacer?
- Snif, snif... ¡No sé! ¡Buaaaaaaaa!
- Ni le llores, porque así no arreglas nada... (¡soy un maldito, lo sé!) ¿Qué piensas hacer?
- Snif... Snif... ¿Poner más atención, papito?
- Sí, y además preguntarle a la maestra cuando no entiendas algo o no hayas alcanzado a escribir todo el dictado de la tarea... ¿Entendido?
- Si... pero ¡voy a reprobaaaaar! ¡Buaaaaaaaaaaaa!
- Sabes qué... ¡no me importa!
- ... (Silencio Absoluto©, esta vez a mi favor)
- Lo que me importa es que pongas atención en clase, hagas los ejercicios que pone la maestra, que no te distraigas, que anotes toda la tarea y que hagas toda la tarea. Si haces todo eso, los dieces vienen solitos, porque no te va a costar trabajo estudiar, ya vas a saber las cosas.
- ¿De veras, papito?
- De veras, de Veritas.
- Entonces, ¿no te enojas si repruebo?
- No, mejor te ayudo a sacar mejores calificaciones. Mañana hablo con la maestra para que te ponga más atención en lo de anotar las tares, pero tú tienes que hacer lo que te dije, ¿estamos?
- Estamos... gracias papá... (abrazo y beso obligatorio)
Y hoy en la mañana me encontré frente a frente con la Némesis de Jay, con la Maestra-Sargento-Monstruo a la que mi mujer le tiene una tirria de aquellas, de antología. Y me atendió a las mil maravillas, y quedamos de acuerdo en que va a checar de cerca que mi pequeña anote toda su tarea, y que estamos haciendo un muy buen trabajo con la integración de la pequeña al grupo, y que está muy contenta en clase, y que las tareas que no se le escapan están muy bien hechas, y bla, bla, bla, bla... En fin, que el único detalle se puede atender sin problemas.
Y la enana no reprobó, sacó 7 en Mate y 7 en Conocimiento del Medio, en todas las demás 9 y 10.
Ya tenemos más trabajo. Como dice Doña Sara: ¿querías hijos, no?

No hay comentarios.: